La moda de la RSC

// // Leave a Comment
Parece que las empresas empiezan a hacer caso a los expertos e intentan de alguna forma mejorar su imagen por medio de acciones responsables. Son muchas compañías ya las que se animan a destinar parte de sus beneficios a países subdesarrollados o a catástrofes naturales recién acontecidas. Por ejemplo la empresa de pañales Dodot anunció hace tres años que por cada nacimiento en España se donarían dos vacunas contra el tétano en países en vías de desarrollo en colaboración con Unicef. Esta es una campaña que me parece más o menos aceptable, una empresa que ofrece productos para bebés, ayuda a bebés y a sus madres necesitadas. Lo que me ha llamado mucho la atención es la última campaña de Marcilla "Café para todos",  con ella, anuncia que por cada paquete de café que se compre la empresa donará dos tazas de café a los bancos de alimentos... ¿Café? ¿A gente que no tiene trabajo, casa, comida... le regalas café? No me parece nada acertado, no es un producto que esta gente necesite (al menos no para sobrevivir). Cualquier otra iniciativa me parecería más interesante, con lo fácil que es mejorar las condiciones de los trabajadores, practicar comercio justo, ser más sostenible o, incluso, si se quiere donar comida que es lo que más directamente hace falta, pero no café... También realizó otra campaña parecida en la que proponia que la gente en general donara alimentos básicos (arroz, legumbres, aceite, harina, azucar...) solidarizándolos con la gente necesitada de España. Hasta ahí bien, pero, por cada kilo de comida que se recogía, la gran idea de Marcilla fue donar un kilo de café...Si no quieres sopa, toma, dos tazas.

0 comentarios:

Publicar un comentario